Al llamarte Madre, nos sentimos hermanos

Rosario de la Aurora 2008

Introducción

•  En la tradición cristiana, el sentido del Rosario es el de recorrer contigo los momentos más conmovedores de la vida de tu Hijo Jesús.

•  Ayúdanos a comprender que el título de “cristiano” y la devoción a ti, Madre de Jesús y nuestra, han de ir acompañados de un mejor conocimiento de Cristo y un mayor deseo de seguirle.

•  Reconocemos que a menudo se nos olvida... Por eso, en este día y en el Curso que comienza, queremos empeñarnos en vivir mejor nuestra Fe en la Persona de tu Hijo Jesús.

 

Primer Misterio: María, al aceptar ser la Madre de Jesús, es Madre de la Humanidad

 

•  Jesús quiso nacer de una mujer...

•  Te escogió para que lo albergaras en tu seno...

•  Te confió que le prepararas una familia en la que crecer con cariño...

•  En tu hogar quiso aprender a cumplir las buenas costumbres y tradiciones de su Pueblo

•  Se hizo hombre, aceptando las limitaciones de la condición humana

•  Por tu Sí, el Hijo de Dios entro en el tiempo y cambió el rumbo de la historia

•  Permaneció oculto durante 9 meses en tu seno

•  Esperó el momento...

•  No hizo alarde de su categoría de Dios...

•  Asumió desde el primer instante, ser en todo igual a nosotros menos en el pecado.

 

Segundo Misterio: María visita a su Prima Isabel

•  El Hijo todavía en tus entrañas, te impulsaba a prestar servicio...

•  Te pusiste en camino para ir en busca de quien te podía necesitar

•  Ni la distancia ni las incomodidades del viaje te detuvieron

•  Estabas llena de alegría porque eras portadora del Hijo de Dios

•  Tu llegada llenó de gozo a tu prima Isabel

•  El que iba a preparar los caminos del Mesías saltó de gozo en el seno de su madre

•  Isabel alabó tu Fe que hizo posible el cumplimiento de la promesa del Señor

•  Tu respuesta fue proclamar la grandeza de Dios

•  Tu corazón y tus labios cantaron al Señor que quiso fijarse en tu humildad

•  Por eso, Dios hizo de Ti la mujer a quien llamarán bienaventurada todas las generaciones.

 

 

Tercer Misterio: Jesús nace en Belén

•  Has dado a luz a Jesús, Dios está en medio de nosotros

•  Su nacimiento es la gran noticia para los más sencillos

•  Nos ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor

•  Sin privilegios, siendo rico, se hizo pobre

•  Y tú aceptas la pobreza de la cueva de Belén

•  Con tu amor y el de José, se conforma el Divino Niño

•  Te alegras de que sea reconocido y adorado por los pastores

•  Se lo muestras a los Reyes que vienen de lejos para adorarlo

•  Y, atentos al aviso del Señor, os ponéis de nuevo en camino...

•  Para preservar a vuestro Hijo de la persecución de Herodes.

 

Cuarto Misterio: María y José presentan a Jesús en el Templo

•  Cumpliste con Jesús lo que estaba mandado en la ley de Israel

•  Como primogénito varón fue presentado y ofrecido al Señor

•  El anciano Simeón ardía en deseos de ver al Mesías

•  Y lo reconoció al ver a sus padres entrar en el Templo para cumplir la ley

•  Simeón lo tomó en sus brazos, y bendijo a Dios.

•  “Ahora, Señor, según tu promesa puedes dejar que tu siervo muera en paz”

•  “Porque mis ojos han visto a tu Salvador”

•  “A quien has presentado ante todos los pueblos”

•  “Como luz para iluminar a las naciones y gloria de tu Pueblo, Israel”

•  La Profetisa Ana glorificaba a Dios y hablaba del Niño a todos los que esperaban la liberación

 

Quinto Misterio: Peregrinan a Jerusalén y Jesús se “pierde” entre los doctores de la Ley

•  Descubrimos a Jesús adolescente, peregrinando con sus padres a la Ciudad Santa

•  Se queda en el Templo, hablando con los doctores de la Ley

•  Los que escuchaban sus preguntas y sus respuestas admiraban su sabiduría

•  María y José lo buscan con ansiedad hasta encontrarlo

•  Tiene claro que debe ocuparse, ante todo, de los asuntos de Dios, su Padre

•  José y María no comprendieron lo que les decía

•  Vuelve con ellos a Nazaret

•  Allí vive bajo su tutela

•  Su madre guardaba todos estos recuerdos en su corazón

•  Y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en aprecio ante Dios y ante los hombres.